18.08.2026

La mirada local: cuando lo que sentís frente a una obra también cuenta

Hay una decisión en el 1er Salón de Artes Visuales Ciudad de Mercedes que dice más de lo que parece. Además de la muestra y sus premios, el Museo abrió una invitación al público: el Premio “La Mirada Local”. Un QR en sala, un formulario con los artistas mercedinos que integran el salón, y la posibilidad de que cualquiera que recorra las salas elija su favorito.

Podría leerse como un gesto tecnológico, un adorno de época. No lo es. Es una toma de posición sobre quién puede opinar de arte en una ciudad.

Porque suele pasar que uno entra a una muestra sintiendo que le falta algo para tener una opinión válida. Que hay que saber, tener formación, manejar el vocabulario. Y frente a esa idea, “La Mirada Local” dice lo contrario: lo que sentís cuando ves una obra —sin credenciales, sin oficio de crítico— también cuenta. Ese “algo” que te detiene frente a un cuadro y no frente a otro es una forma legítima de mirar. Acá, además, se puede expresar.

Y para hacerlo hay que estar. No se vota desde el sillón: el QR está en sala, frente a las obras. La votación electrónica, lejos de virtualizar la experiencia, la ancla a lo presencial. Obliga a recorrer, a comparar, a habitar el espacio. La tecnología, por una vez, empuja el cuerpo hacia la obra en lugar de alejarlo.

En esta ocasión el ejercicio se acota a los artistas de Mercedes que forman parte del salón: Natalia Ochoa, Mónica Camocardi y Pablo Russo. Entre ellos elige el público. Pero el gesto vale más allá del recorte: es la ciudad manifestándose sobre lo que ve, opinando sobre las obras que tiene enfrente.

Hay algo más, y es lo que más nos importa desde acá. Este tipo de iniciativa construye público. Un vecino que vota deja de ser espectador y pasa a ser parte. Vuelve. Trae a alguien. Discute cuál le gustó más. Ese es exactamente el tejido cultural que una ciudad necesita: no consumidores de arte, sino participantes.

El Museo de Arte de Mercedes (MAMM) viene sosteniendo esa apuesta con una constancia que no siempre se valora. Un salón con obra en sala, con gente recorriéndola, y con un espacio pensado para que el público se exprese, es infraestructura cultural en el sentido más concreto.

Que la mirada local también cuente no es una concesión. Es reconocer que una ciudad se cuenta a sí misma, en parte, a través de lo que elige mirar. Vale la pena acercarse, recorrer las salas, y opinar.

La votación cierra el 30 de agosto.

Museo de Arte de Mercedes
Calle 23 Nº 383
Lunes a viernes de 9 a 14 h · Sábados y domingos de 10 a 14 h · Feriados cerrado