29.07.2026

Había una mesa que nos pedía intervención

Había una mesa que nos pedía intervención.

La agenda se abrió con dos alumnos ausentes que habían avisado con tiempo y, como suele pasar en El Estudio, un rato libre terminó convirtiéndose en una excusa para experimentar.

Con Felipe —que insistió en participar de todo el proceso y probablemente reclame algún crédito de autor— nos sacamos las ganas de poner a prueba un script que había escrito un tiempo atrás para Photoshop.

La idea era resolver una tarea bastante específica: transformar una fotografía en un mosaico listo para imprimir. El script permite definir el tamaño final de la obra, la cantidad de filas y columnas y genera automáticamente todas las piezas necesarias para armar el conjunto.

La prueba terminó ocupando toda la mesa del estudio.

Pero, en realidad, el script era apenas una excusa.

Muchas veces pensamos la fotografía como una imagen terminada. Nosotros preferimos verla como un punto de partida. Una misma fotografía puede convertirse en un libro, una postal, un collage, una instalación o, como en este caso, en un mosaico construido a partir de decenas de fragmentos.

script de Photoshop para convertir una foto en mosaico

Tampoco imprimimos sobre un papel cualquiera. Elegimos las hojas de un viejo libro de análisis matemático, y debajo de cada fragmento de la imagen se asoma su texto original —las fórmulas, los números, la letra de otro tiempo—. Dos formas de ordenar el mundo, una encima de la otra.

Cambiar la materialidad también cambia la forma de mirar. La imagen deja de ser solamente una superficie y pasa a ocupar un espacio, a exigir una distancia distinta, a descubrirse por partes.

Nos gusta pensar que una fotografía no tiene una única forma de existir.

Si el script puede resultarle útil a alguien para desarrollar sus propios proyectos, lo compartimos con gusto. Es gratuito. Solo tienen que escribirnos y se los enviamos.