28.02.2026
El pulso de lo imperfecto.
Cierre de la Residencia ARE—BURE—BOKE
El verano en El Estudio culminó con una vibración especial. Lo que comenzó como una apuesta por la experimentación intensiva bajo la estética de la revista Provoke, se transformó en una muestra que desbordó nuestra sala y confirmó una sospecha: el arte joven en Mercedes tiene una urgencia por decir, y el público, una apertura total para escuchar.
La convocatoria inicial fue un síntoma claro del ecosistema creativo actual: más de 19 proyectos de autores sub-25 se postularon para este espacio de formación becado. Tras una selección difícil, siete creadores aceptaron el desafío de alejarse de la “foto perfecta” para abrazar el grano, el barrido y el desenfoque.
Del proceso a la pared
Durante seis encuentros, el espacio se convirtió en un laboratorio de branding personal y curaduría fotográfica. Julieta Scioli, Martín Giménez, Camila Oblano y Elías Panesi, junto al resto de los residentes, trabajaron sus proyectos desde la honestidad visual, logrando una solidez narrativa que se palpó en la noche de apertura.
La afluencia de visitantes no solo superó nuestra capacidad física, sino que validó la misión de El Estudio: consolidarnos como un nodo de producción donde la técnica fotográfica y el arte contemporáneo dialogan sin jerarquías.
Un primer capítulo consolidado
Este cierre no es un final, sino un precedente en nuestra agenda. Agradecemos el acompañamiento de la Dirección de Cultura de Mercedes y, sobre todo, a los artistas que pusieron el cuerpo y la mirada en este primer capítulo de la residencia.
La muestra continúa abierta hasta el 2 de marzo para quienes quieran reencontrarse con una fotografía que no busca complacer, sino conmover.




